El mercado del alquiler en las grandes ciudades españolas está atravesando un período de transformación. El fenómeno del build to rent ha llevado a que los nuevos desarrollos residenciales se conciban, a diferencia de los edificios tradicionales, como comunidades diseñadas para ofrecer valor agregado a los inquilinos. Las tendencias más recientes en servicios y comodidades se centran en mejorar la calidad de vida de los residentes, brindando experiencias que van más allá de la vivienda.
Los nuevos complejos destacan por diversas razones, pero sin duda, espacios como coworking, gimnasios, áreas de bienestar o salas de juegos ofrecen un atractivo adicional. Estos espacios deben estar cuidadosamente diseñados y gestionados para evitar que caigan en desuso, lo que convierte el asesoramiento y servicios de property management en un elemento clave.
Además, es necesario contemplar servicios que aportan valor a los inquilinos. Conserjería es un claro ejemplo, ya que no solo se encarga de tareas cotidianas como limpieza, jardinería y paquetería (tan relevante hoy en día debido al auge del comercio electrónico), sino que, en ocasiones, también gestionan reservas de espacios comunes, actividades o restaurantes.
Otro aspecto de valor agregado es la integración de tecnología avanzada (domótica) y eficiencia energética. La creciente conciencia medioambiental impulsa que elementos como sistemas de reciclaje o estaciones de carga para vehículos eléctricos se conviertan en características prioritarias.
Estas son solo algunas de las últimas tendencias en servicios y comodidades que enriquecen la experiencia de vivir en alquiler. La industria sigue evolucionando para adaptarse a las necesidades cambiantes de los inquilinos, ofreciendo ambientes más cómodos y enriquecedores.
¿Cómo definir las amenities para cada edificio?
Trabajando de forma alineada con los principios ESG, velando por el bienestar social, la sostenibilidad y gestionando nuestras propiedades de forma responsable, la decisión de incluir amenities en los edificios se basa en un proceso estructurado.
Es necesario tomar decisiones estratégicas adaptadas a cada caso. Iniciamos un análisis detallado de los datos provenientes de nuestros inquilinos, lo que nos permite conocerlos a fondo y definir sus perfiles. A partir de esta información, identificamos sus necesidades específicas y encontramos oportunidades para mejorar su experiencia.
Evaluamos la ubicación de cada edificio, teniendo en cuenta si está en una zona premium o en una más accesible, para determinar qué amenities serían más adecuadas. Qué negocios hay alrededor de la promoción inmobiliaria e incluso hacemos encuestas para determinar que le gustaría más a cada inquilino.
Con toda esta información, diseñamos propuestas personalizadas que se ajusten al perfil de cada propiedad y presentamos opciones para que seleccione la que mejor se adapte a sus necesidades y a su presupuesto.
En base a nuestra experiencia, según la tipología y ubicación del edificio, vemos mayor demanda de distintos servicios en zonas comunes. En promociones más asequibles, las amenities más consideradas son las zonas de juego infantiles, piscinas y gimnasios, en este orden.
En promociones más premium, se cuida más la calidad y el detalle. Además, estas promociones exigen otras comodidades, como coworking, sala social o sala de cine.
En el ámbito del build to rent (BTR), independientemente de la tipología de la promoción, podemos decir que la piscina y las salas sociales se han convertido en un must. Estas salas pueden servir tanto de coworking como de sala de reuniones o cumpleaños, dotando asi a la promoción de cierta flexibilidad.
La clave está en realizar un análisis exhaustivo del perfil de los inquilinos, lo que garantiza que las amenities propuestas sean realmente las adecuadas a las necesidades de la comunidad.
De esta manera, garantizamos que cada propiedad cuenta con características personalizadas para satisfacer a nuestros inquilinos, promoviendo su lealtad y maximizando el valor de nuestros activos.

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