Sus nombres son sencillos y fáciles de recordar. Sus logotipos son brillantes. Sus colores son atractivos y luminosos.
Últimamente se han convertido en los lugares más frecuentados por los consumidores en comparación con otros establecimientos, que van a por lo más esencial y a por algunos caprichos.
A pesar de los estragos causados por el coronavirus en casi todos los sectores, los supermercados siguen ganando importancia, haciéndose más fuertes que nunca. Las cadenas internacionales Aldi, Lidl y Carrefour, así como sus homólogos locales Mercadona, Eroski y Covirán potencian sus planes de expansión, fortaleciendo aún más sus marcas al estar más cerca de su público. En los últimos meses han abierto varios locales en todo el país, respondiendo a la demanda local, que no quiere salir demasiado lejos de su barrio.
¿Veremos la misma actuación en otras firmas de supermercados o de otros sectores?
Para sus necesidades de expansión, los supermercados han empezado a buscar diferentes superficies en los últimos años. Pueden ser pequeños (menos de 500 m²), medianos (de 501 a 1.000 m²) y grandes establecimientos (más de 1.000 m²). Es imperativo que la ubicación tenga una gran afluencia de público, y es preferible que el local ocupe un solo nivel de planta con una capacidad de carga de 1.000 kilos por metro cuadrado. No es obligatorio tener plazas de aparcamiento, pero es deseable.
En cuanto a inversión, los supermercados se han convertido en un producto inmobiliario atractivo. De hecho, el gigante español Mercadona vendió 27 tiendas en formato sale and leaseback en el tercer trimestre de 2020, y ahora ha lanzado otros 38 establecimientos en venta bajo el mismo formato. A la luz de estos acontecimientos, ¿veremos la misma actuación en otras firmas de supermercados o de otros sectores?
Los supermercados se han adaptado rápidamente a la situación actual. En un intento de ofrecer una experiencia de compra más segura a sus clientes, han implementado las medidas de seguridad e higiene necesarias para mantener el distanciamiento social, poniendo gel de manos en lugares estratégicos y desinfectando constantemente los carritos de la compra. Ahora, más que nunca, han reaccionado para ofrecer el servicio de compra online y entrega a domicilio, adaptándose a las necesidades de su clientela. La gente se está acostumbrando a este tipo de comercio. ¿Podemos decir que el futuro de los supermercados se está moviendo hacia la compra online y entrega a domicilio?
¿Podemos decir que el futuro de los supermercados se está moviendo hacia la compra online y entrega a domicilio?
¿Tal vez la próxima tendencia sea convertir grandes espacios vacíos en supermercados?
Por otro lado, los consumidores han cambiado tanto sus hábitos de compra, que en lugar de ir diariamente a una tienda de alimentación especializada (carnicerías, panaderías, fruterías, pescaderías, etc.), se están acostumbrando a comprarlo todo en un mismo sitio. Esto reduce el tiempo dedicado a hacer la compra, evitando ir de un sitio a otro. También se han vuelto más conscientes de lo que van a comprar, haciendo una lista de compra bien pensada y previamente escrita. Esto, por lo tanto, nos permite hacer que la experiencia de hacer la compra en supermercados sea mucho más conveniente.
Además, hemos visto locales comerciales convertidos en supermercados: el Aldi en la Glorieta de Cuatro Caminos era antes un banco, el Carrefour de la calle Alcalá 396 fue una antigua tienda de textil hogar y el Lidl de Bravo Murillo 121, un cine. ¿Tal vez la próxima tendencia sea convertir grandes espacios vacíos en supermercados?
Definitivamente, puede haber un nuevo horizonte comercial por el crecimiento de los supermercados. Parece evidente: según lo que hemos visto en los últimos meses, los supermercados pueden ser los nuevos salvadores del sector de retail.




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