El coronavirus generó cambios en nuestro modelo de vida y la educación no fue una excepción. La pandemia fomentó la educación online y el descubrimiento de nuevos modelos educativos, pero la realidad es que la educación presencial sigue siendo la preferencia para la mayoría de los estudiantes y muchos jóvenes desean estudiar fuera de casa para vivir nuevas experiencias sociales y culturales.
A medida que los países se adaptan tras la pandemia y los estudiantes internacionales han regresado, las universidades compiten de nuevo entre sí en un mundo de educación superior cada vez más globalizado en el que el coste es un factor clave.
Según la última actualización de Impacts, el programa de análisis inmobiliario global de la consultora inmobiliaria internacional Savills, Nueva York (8.300 dólares mensuales), San Francisco (7.100 dólares mensuales) y Boston (6.800 dólares mensuales) son las ciudades del mundo donde es más caro estudiar, con dos tercios de los gastos mensuales destinados a educación. Con un coste de la vida similares en las tres ciudades, Nueva York registra el gasto de alojamiento más caro, más de 2.000 dólares al mes, ligeramente por encima de los 1.800 dólares que se destinan en San Francisco o los 1.400 dólares en Boston.
Por lo que respecta a Europa, de acuerdo con datos de Savills, Londres (5.000 dólares mensuales), en la cuarta posición global, y Dublín (3.800 dólares al mes), en el séptimo puesto, son las ciudades europeas más caras para estudiar fuera. Asimismo, Londres, con un coste entre 1.600-1.700 dólares al mes para alojamiento, es la ciudad más cara en este aspecto en Europa.
Madrid, con un gasto cercano a los 2.000 dólares al mes, se sitúa en el puesto número 11 de esta clasificación. En contraposición a las tres ciudades estadounidenses que encabezan el ranking, los estudiantes que eligen la capital española destinan buena parte de sus gastos (900 dólares mensuales) al alojamiento, mientras que las tasas universitarias superan, por poco, los 500 dólares de media al mes, cuantía muy similar a los gastos de alimentación y ocio.
Inversión en residencias de estudiantes
El número de estudiantes internacionales es cada vez es mayor en todo el mundo y esta realidad está impulsando la inversión en residencias de estudiantes a nivel global. Prueba de ello es que, en 2021, de acuerdo con los datos de Real Capital Analytics (RCA), se registró récord mundial de inversión en residencias de estudiantes, alcanzando los 21.500 millones de dólares.
El comparativamente menor coste de estudiar en Europa frente a Estados Unidos está impulsando el atractivo de ciudades europeas que ofrecen estudios en inglés además de la oportunidad de aprender un idioma más y esto a su vez está fomentando el desarrollo de residencias para estudiantes en localizaciones con escasez de oferta y creciente demanda.
La tendencia de incremento se está manteniendo en el presente ejercicio y durante el primer semestre de 2022, la inversión en residencias de estudiantes ha sido de 13.100 millones de dólares en el mundo. Con estos datos, Savills estima que en 2022 se supere el récord de inversión registrado el año pasado.