Tras el éxito en las sesiones Savills Talks At Home, que reunieron a expertos del inmobiliario en charlas durante el estado de alarma, la consultora lanza ahora una serie de encuentros con el talento más joven del sector para poner en común sus opiniones sobre la evolución del mercado y las tendencias del futuro.
La primera sesión de los Savills Talks Young Talent, liderada por Lucas Piatti, Strategic Real Estate Advisory en Savills Aguirre Newman, ha contado con la participación de profesionales del sector inmobiliario y legal, que han reflexionado sobre los efectos de la pandemia y el teletrabajo en el segmento de las oficinas. Las principales conclusiones que se extraen del debate son:
- El teletrabajo ha venido para quedarse, pero los hogares necesitan estar preparados para ello y se debe crear un marco legal específico que lo regule.
- Es posible que se reduzca la superficie contratada para oficinas, aunque menos de lo que podía parecer en un inicio.
- Las oficinas pasarán a ser lugares de encuentro para formaciones, reuniones y actividades de team building.
- Ciudades como Barcelona o Madrid, donde la demanda de oficinas de alto nivel es elevada, asumirán el reajuste en el segmento sin dificultades.
Así, los profesionales reunidos por Savills Aguirre Newman están convencidos de que, tras haberse probado que el teletrabajo puede ser una opción viable y efectiva para muchas empresas, se adoptará un modelo laboral híbrido que combinará el work from home con las reuniones presenciales en la oficina. Además, consideran que la flexibilidad que ofrece el homeoffice es un atractivo extra para los trabajadores, sobre todo los más jóvenes, lo que permite a las compañías atraer y fidelizar el talento. Sin embargo, recuerdan que es necesario crear leyes específicas que regulen el teletrabajo, así como adaptar los hogares a las necesidades derivadas de este modelo.
En relación con la contratación de oficinas, coinciden en señalar que las primeras previsiones según las cuales se reduciría drásticamente la superficie de estos activos quizás fueron demasiado catastrofistas. No obstante, tienen claro que cambiará el modelo de oficinas para dotarlas de mayor espacio para reuniones y zonas comunes para estar en contacto con los equipos y generar sentimiento de pertenencia y comunidad. Prevén una reducción en el espacio de trabajo individual e, incluso, que pueden llegar a desaparecer buena parte de los despachos privados.
Finalmente, y ligado a la idea de la flexibilidad, los invitados por la consultora han puesto sobre la mesa la posibilidad de que el modelo centralizado de oficinas, con una gran sede central y delegaciones en diferentes provincias pueda desaparecer. Así, podrían mantenerse las sedes en sus ciudades de origen y abrir pequeñas oficinas, o incluso gestionar acuerdos con coworkings, para tener presencia en ciudades más pequeñas y así poder atraer talento de estas zonas.