Retail trends 2020

Thinking Real Estate

Las oficinas resisten frente al teletrabajo por ser estratégicas para atraer talento

La oficina del futuro, más sostenible y con el foco en el bienestar del empleado

La oficina se reafirma como un activo estratégico para las empresas, por su condición única espacio para compartir experiencias y conocimiento, en pleno contexto de pandemia y pese al avance del teletrabajo, según han puesto de manifiesto los representantes del sector inmobiliario reunidos en la mesa redonda Teletrabajo y Covid-19. El futuro de las oficinas, moderada por Anna Gener, CEO y presidenta de Savills Aguirre Newman en Barcelona, en el marco de BNEW, el evento físico y digital sobre la nueva economía celebrado en Barcelona esta semana.

La oficina del futuro reunirá estas tres claves: espacios eficientes (es decir, equilibrio coste asociado por empleado), sostenibles y que generen experiencias al empleado.

Los expertos observan que el trabajo en remoto “ha llegado para quedarse”, pero en el nuevo contexto la oficina continúa jugando un papel imprescindible dentro de la organización. Una de las razones por las que las oficinas se mantendrán a largo plazo es que no todas las actividades profesionales pueden llevarse a cabo de forma remota ni todos los trabajadores pueden adaptarse de la misma manera a los cambios tecnológicos que implica el teletrabajo. Además son el espacio en el que los equipos adquieren orgullo de pertenencia y se alinean con los valores de la empresa. Asimismo, constituye una herramienta clave para atraer y retener talento, según ha explicado Pere Viñolas, consejero delegado de Colonial durante la sesión. En este sentido, el consejero delegado de Merlin Properties, Ismael Clemente, ha recordado que la gestión de los alquileres de los espacios de oficinas es una tarea que recae en los responsables de recursos humanos de las compañías al ser una decisión más enfocada en las personas, mientras que en el pasado era una función en manos de los directores de real estate o financieros.

Tanto las compañías usuarias como los inversores internacionales actúan cada vez más atendiendo a criterios ESG.

Los ponentes reunidos han coincidido en destacar que el diseño del puesto de trabajo tendrá que favorecer aún más el bienestar del empleado. En este sentido, la oficina del futuro estará condicionada por tres aspectos: la necesidad de que sean espacios eficientes (es decir, equilibrio coste asociado por empleado), sostenibles y que generen experiencias al empleado.

En cuanto a tendencias, los ponentes han recordado que el avance de la digitalización está provocando nuevas demandas en el puesto de trabajo, como pueden ser las salas para videollamadas. Además, el sector, que ya había tomado conciencia de la necesidad trabajar aplicando criterios de sostenibilidad, debe continuar ampliando el alcance de estos a un mayor porcentaje del parque de oficinas. “Hay un esfuerzo de todo el sector para ser más respetuoso y que implica a toda la cadena. Desde la construcción a la gestión de los activos”, ha explicado Anna Gener. En esta línea, los participantes en la sesión han recordado que tanto las compañías usuarias como los inversores internacionales actúan cada vez más atendiendo a criterios ESG.

Mesa redonda completa en BNEW.

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