
Ganamos el concurso de diseño para la rehabilitación completa del edificio de Francisco Silvela 106. El mayor reto supuso dar más visibilidad al activo y proporcionar luz natural a las plantas. Para ello se cambió a ubicación de los núcleos de servicios para permitir unas plantas diáfanas y se sustituyó la fachada convencional de ladrillo con ventanales horizontales por muro cortina. Entre las prestaciones técnicas del muro cortina, seleccionamos el vidrio con serigrafía tipo dual-point, que permite la transparencia desde el interior de las oficinas y coloración blanca desde el exterior. Esta serigrafía ayuda también a mejorar el control solar, ya que la fachada tiene orientación suroeste. Para ello instalamos lamas de vidrio verticales en toda la longitud de la fachada para proporcionar una imagen característica.