
Proyecto de implantación de las oficinas de Abanca en Madrid en un edificio histórico del siglo XIX con protección integral. Se trata de crear una imagen única y sólida en dónde conviva la arquitectura existente, con la propuesta de interiorismo, consiguiéndolo a través de la integración de los materiales, colores y sensaciones que ya existen en el edificio, con la mezcla de nuevos elementos, colores y texturas.
Se busca un interiorismo “puro y limpio” con la presencia del color blanco como protagonista, con toques negro en las carpinterías que nos recuerdan a la existente y que hacen contraste con el espacio.