La actividad inversora durante 2023 ha mostrado un fuerte retroceso a nivel global, quedando reflejado, en el caso de España, en un descenso cercano al 40% respecto a 2022. La situación de los segmentos relacionados con las “camas”, sin ser ajenos a dicho ajuste, registran un comportamiento más positivo concentrando una parte muy relevante de la inversión total del año.
Tanto el sector hotelero como determinados productos incluidos dentro del concepto Living (BTR, Co-living, Flex-living) han seguido centrando el interés inversor durante los últimos doce meses. Residencias de mayores y de estudiantes se han mantenido al margen, retrocediendo fuertemente en comparación con los volúmenes que se alcanzaron en 2022, y claramente por debajo de la media de los últimos años.
A continuación, se profundiza sobre la situación del mercado residencial en alquiler, tanto en los formatos de larga estancia (BTR), como de corta y media estancia (Co-living y Flex-living). A efectos de este informe, la diferencia entre Co-living y Flex-living no es el destino del inmueble, que en ambos casos es el alquiler de corta y media estancia, sino la calificación del suelo en el que se desarrolla.
