· Mientras tanto, el tejido empresarial continuará centrado en superar este año de transición, a la espera de que se despejen las múltiples incertidumbres sobre el panorama sanitario, económico y empresarial. De momento se espera una demanda efectiva más activa a finales de 2021 que ahora, todavía muy afectada por la pandemia.
La entrada de nueva superficie en el mercado a través de proyectos nuevos o rehabilitados favorecerá el incremento continuado, aunque moderado, de la tasa de disponibilidad en todas las zonas.
· La evolución de la crisis sanitaria y el ritmo de la campaña de vacunación continúan siendo la base de la situación económica. La recuperación de la normalidad favorecerá el regreso a las oficinas, lo que facilitará la toma de decisiones sobre la necesidad real de espacio en base al grado de implantación de la flexibilidad laboral y del teletrabajo.
La actividad inversora ha iniciado el año con un ritmo ralentizado por la escasez de producto. La existencia de liquidez y la presión por comprar producto Core dibuja un escenario mucho más activo en la segunda mitad del año
· La entrada de nueva superficie en el mercado a través de proyectos nuevos o rehabilitados, así como la ralentización de la demanda en la búsqueda de nueva sede favorecerá el incremento continuado, aunque moderado, de la tasa de disponibilidad en todas las zonas.
· Los diferentes modelos se encuentran todavía en fase de definición, a la espera de que se suspendan las restricciones de distancia social en espacios cerrados y se determine el modo de trabajo tras el estado de excepcionalidad generado a raíz de la Covid-19. Para adelantarse a ese momento, numerosas empresas están ya lanzando encuestas a sus empleados para identificar preferencias y necesidades, lo que determinará el grado de presencialidad y flexibilidad futura.
· La entrada de más superficie nueva o rehabilitada vacía al mercado y el aumento, si bien leve, de la desocupación son dos factores que afectarán al equilibrio entre oferta y demanda del mercado, provocando nuevos ajustes de las rentas.
· La perspectiva para la segunda mitad del año es optimista, ya que el interés de los usuarios en potenciales cambios de ubicación se ha disparado en 1T. Además, las grandes empresas, a pesar del trabajo en remoto instalado con motivo de la pandemia, de momento no se muestran proclives a reducir espacio.
· Aunque el año comenzó con una tracción del mercado de inversión, se espera un repunte importante de la actividad en el segundo semestre. A pesar de la escasez de producto, sigue existiendo mucha liquidez en el mercado y presión por comprar por parte de los inversores Core. Esto provoca que los activos reformados, bien ubicados y con contratos a largo plazo se transaccionen muy rápido y a niveles pre-Covid.
