Savills

Publicación

Drivers de la demanda Build-to-Rent en España

La oferta en alquiler es claramente insuficiente, tanto en número, como en calidad. Esta situación es especialmente notable en aquellas zonas más presionadas por el incremento de la demanda.

 

Se analizan a continuación los principales drivers que han estado impulsando la demanda en alquiler durante los últimos años. Todos ellos siguen vigentes en la actualidad y lo seguirán estando en el medio y largo plazo dada la fuerte inercia que muestran. Se analiza también la respuesta que está dando el mercado para tratar de aumentar el stock de vivienda en alquiler y mejorar su calidad y eficiencia.

  • SITUACIÓN ECONÓMICA-LABORAL:

    Una parte importante de la población que busca emanciparse es incapaz de hacer frente a la compra de una primera vivienda, situación que se ve agravada por el panorama de incertidumbre económica-laboral actual. Esta demanda no satisfecha, está obligada a dirigirse al mercado de alquiler, generando una importante presión sobre la escasa oferta de calidad, principalmente en las grandes ciudades y sus áreas metropolitanas.

    La intención inicial de los jóvenes españoles sigue siendo, con carácter general, la compra de su vivienda habitual, siendo el alquiler la opción alternativa. Esta situación, originada por los problemas de nuestro mercado laboral, es estructural y sin previsión de solución en el largo plazo.

Los indicadores del mercado laboral coinciden en señalar a la población joven como la más afectada por el contexto económico.

Los indicadores del mercado laboral coinciden en señalar a la población joven como la más afectada por el contexto económico. La tasa de paro de los jóvenes entre 25 y los 29 años era del 23,5% a cierre del año 2020. De los jóvenes menores de 25 años con empleo, un 61’5% tenían un contrato temporal y un 36,9% un contrato de jornada parcial en dicha fecha. Las consecuencias de la Covid-19 van a agravar las ineficiencias de nuestro mercado laboral con consecuencias especialmente negativas, una vez más, sobre la situación de los más jóvenes.

  • MIGRACIONES INTERNAS HACIA CENTROS DE ACTIVIDAD ECONÓMICA:

    La mayor oferta de trabajo en torno a determinadas regiones, está generando una fuerte atracción para población residente en áreas rurales y en ciudades de mediano y pequeño tamaño.

    Estos migrantes, que se mueven a otras zonas por motivos laborales, tienden a elegir inicialmente el alquiler como modo de tenencia.

    Por otro lado, el INE estima que el número de hogares en España se incrementará en 1.103.761 (+5,9%) entre 2020 y 2035. Este crecimiento no va a ser generalizado, sino que se concentrará en determinadas regiones y, más concretamente, en el entorno de determinadas ciudades y sus áreas metropolitanas, que verán fuertes incrementos en la demanda de vivienda en alquiler.

    Las proyecciones del INE dan una idea de la tipología de vivienda que será necesaria. El tamaño de las familias va a seguir decreciendo, pasando de casi tres miembros de media en 2002 a los 2,4 que se proyectan para 2035. Los hogares más pequeños, los formados por una o dos personas, seguirán creciendo, mientras que aquellos con tres y cuatro miembros experimentarán una reducción.

  • PROGRESIVO CAMBIO EN LA MENTALIDAD DE LA POBLACIÓN JOVEN:

    Aunque España sigue siendo un país de compradores, se empieza a ver un progresivo cambio de mentalidad en la población, especialmente joven, hacia el uso frente a la propiedad de las cosas. La mayor necesidad de movilidad laboral así como el recelo a verse vinculado por una hipoteca durante parte de su vida, conduce a una parte, todavía poco representativa, de la población hacia el alquiler frente a la compra. El barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas del mes de junio 2019 revela que únicamente el 12,9% de los españoles prefieren el alquiler frente a la compra.

    Aunque la tendencia a alquilar es generalizada en todos los grupos de edad, los grupos de población jóvenes son los que han ganado más peso. Los datos reflejan que un 52,1% de los jóvenes de entre 16 y 29 años vivían en 2019 en régimen de alquiler, frente al 32,2% de 2007.