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Thinking Real Estate

No es magia, es logística

E-logística, logística inversa, logística verde, logística invisible, logística sostenible, logística last mille, logística justa y social, etc. Al final todo forma parte de un todo, es decir, de la inmologística.

El sector que dentro del inmobiliario era el patito feo se ha convertido en los últimos tres años en el uso más demandado para la diversificación y especialización de los porfolios de muchos fondos de inversión internacional, inversores institucionales, socimis y family offices, tanto a nivel local como a nivel internacional.

El buen ritmo del sector lo podemos observar tanto en la absorción de los metros cuadrados de naves logísticas en Barcelona y área metropolitana como en el volumen de operaciones de inversión que se han cerrado durante el ejercicio 2018 y en el acumulado de los últimos años.

El ejercicio 2018 cerrará con unos datos de absorción en torno a los 600.000 m² de la mano de operaciones correspondientes a alquileres de obra nueva a riesgo, alquileres de naves consolidadas y alquileres o compras de proyectos llave en mano principalmente.

Es el uso más demandado para la diversificación y especialización de los porfolios de muchos fondos de inversión.

Respecto al volumen de inversión logística, este ejercicio 2018 se sitúa en unos niveles de 1,2MM€ a nivel nacional, sin tener en cuenta operaciones corporativas entre sociedades. En Barcelona la más relevante ha sido la compra de las instalaciones de MANGO en el municipio de Lliçà d’Amunt por parte de la socimi Tritax Big Box por un volumen de 150MM€ y contrato a 20 años.

Del total de la superficie absorbida, el 80% aproximadamente corresponde a operaciones de alquiler, mientras que el 20 % restante, corresponde a operaciones en compra - venta por parte de usuarios cuya filosofía ha ido madurando hacia una filosofía patrimonialista, debido a las buenas expectativas del sector, la situación económica y la normativa contable internacional entre otros factores. El 80% de la absorción en 2018 corresponde a operaciones de alquiler y el 20% a compra.

El 80% de la absorción en 2018 corresponde a operaciones de alquiler y el 20% a compra.

Este año hemos visto un claro posicionamiento del sector alimentación en la última milla, identificando ésta en la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) o P.I. Zona Franca, con la ejecución de nuevos proyectos como pueden ser los correspondientes a Mercadona y Caprabo, así como empresas de distribución como DHL o la ya familiar Amazon, asegurando de esta manera la entrega inmediata y potenciando su canal de venta online.

Otros sectores vinculados a la moda, al margen de utilizar sus locales comerciales dentro de ciudad como puntos de distribución, se han posicionado logísticamente en el tercer cinturón industrial, exactamente en la zona de L’Alt Penedès, con la contratación de grandes superficies que superan los 20.000 m², como es el caso de Vente Privee, Kiabi o Privalia.

Sectores como el de la automoción también describen la buena tendencia y claro posicionamiento estratégico, concentrando su actividad en naves logísticas más funcionales y operativas, principalmente en el primer cinturón industrial, consiguiendo así ahorros significativos en sus consumos y eficiencia en la cadena de suministro.

Son más de 9 las operaciones relacionadas con un gran formato, pero la falta de suelo finalista de grandes dimensiones en primera y segunda corona de Barcelona, la presión del precio del suelo, los dilatados procesos de gestión urbanística en Cataluña o la falta de infraestructuras, están haciendo que la demanda XXL estudie su posicionamiento en otros mercados. 

Dicho posicionamiento está relacionado con un marco geopolítico estratégico, por lo que instituciones públicas, inversores privados y propietarios de suelo ahora más que nunca deberían trabajar de la mano para dotar de atractivo a aquellos espacios que por su configuración y localización pueden ser de interés logístico, ya que esto comportará un beneficio sostenible para todos.

La falta de suelo finalista y los dilatados procesos de gestión urbanística en Cataluña o la falta de infraestructuras, están haciendo que la demanda XXL estudie su posicionamiento en otros mercados

Durante el ejercicio 2019 se prevé una consolidación del sector con la absorción de las naves de obra nueva que actualmente están disponibles. En el histórico de la demanda, hay que destacar que, si bien el número de grandes operaciones ha ido creciendo en el último año, son las demandadas comprendidas entre 5.000 y 10.000 m² aquellas que tienen un mayor peso dentro de la absorción. 

Actualmente existe una demanda insatisfecha, ya que la disponibilidad de naves de este volumen es hoy en día baja, lo cual nos invita a la reflexión para emprender nuevos proyectos constructivos a riesgo que seguro serán sinónimo de solución para este tipo de empresas.

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